El atacante hispano-marroquí, de 23 años, llega traspasado desde el Valencia CF y firma hasta 2029. El club valencianista se reserva un porcentaje de una futura venta y una serie de bonus por rendimiento.

Contrato hasta 2029 y una cifra contenida

Miércoles 8 de julio de 2026. El CD Castellón oficializa el traspaso de Hamza Bellari, extremo nacido en Nador (Marruecos) el 11 de marzo de 2003 y con doble nacionalidad marroquí y española. Tiene 23 años y llega procedente del Valencia CF, club al que ha pertenecido las dos últimas temporadas.

La operación se ha cerrado en torno a los 150.000 euros. En el acuerdo, el conjunto de Mestalla se guarda un porcentaje de una futura venta y ha incluido variables ligadas al rendimiento del futbolista en Castalia. Bellari queda vinculado al club albinegro hasta 2029, tres temporadas.

La puerta que le cerró Sato

Para entender el fichaje hay que mirar primero a Valencia. El club blanquinegro andaba necesitado de fichas y aceleró las salidas de futbolistas que iban a estar en la órbita del primer equipo. Bellari fue el segundo en marcharse, después de la cesión de Víctor Muñoz al Valladolid.

El motivo es sencillo: la llegada de Ryonosuke Sato, un perfil ofensivo muy parecido y también sub-23, le tapó el hueco en la lista de fichas B. Y volver a la Segunda Federación con el filial, después de haber ascendido a Segunda División con el Eldense, no entraba en los planes del jugador.

Ahí apareció el Castellón. La dirección deportiva llevaba semanas trabajando la operación y la cerró sin necesidad de subastas. El mismo día en que el club anunciaba también al neerlandés Jari Vlak, procedente del ADO Den Haag, Bellari se convertía en el sexto refuerzo del verano.

Lo que busca el Castellón con él es evidente: recuperar desborde por fuera. El equipo ha perdido a Álex Calatrava, traspasado al Espanyol, y a Brian Cipenga, que salió libre. Dos futbolistas de banda, dos generadores de ocasiones. Bellari no viene a sustituir a ninguno en concreto, pero sí a rellenar una parcela que se ha quedado corta.

Perfil: zurdo natural con la derecha como territorio

Bellari es un extremo derecho zurdo. Esa combinación explica casi todo su fútbol: parte pegado a la línea, encara hacia dentro y busca el disparo o el pase al segundo palo con su pierna buena. También puede jugar a pierna natural por izquierda, aunque su hábitat es el otro costado.

No es un jugador de estructura poderosa. Su fuerza está en la velocidad punta, en el cambio de ritmo corto y en la valentía para ir al uno contra uno sin calcular demasiado. Los informes que lo han seguido en Primera Federación coinciden en lo mismo: encarador, potente en carrera y con capacidad tanto de anotar como de asistir.

¿Dónde tiene margen? En la constancia dentro del partido y en la toma de decisiones cuando el espacio se cierra. En Segunda División va a encontrar defensas mucho mejor organizadas y menos metros a la espalda de las que ha disfrutado en Primera Federación. Ese es su examen.

De Nador al ascenso con el Eldense

Su formación es catalana. Pasó por el Mercantil y por la cantera del Girona antes de debutar como amateur en La Pobla de Mafumet, filial del Nàstic, donde tuvo protagonismo en Tercera RFEF pese a su juventud.

En enero de 2024 se marchó cedido al Orihuela, en Segunda RFEF, y en esa media temporada resultó importante en un equipo que alcanzó el play off de ascenso a Primera RFEF. El Valencia se fijó en él para la 2024/25 y lo integró en el Mestalla, donde entrenó varias veces con el primer equipo y llegó a entrar en convocatorias de Carlos Corberán, sin debutar oficialmente.

El salto llegó en agosto de 2025, cedido al CD Eldense. Allí encontró minutos, confianza y, sobre todo, un ascenso: el conjunto alicantino subió a LaLiga Hypermotion y Bellari fue una de sus piezas ofensivas más determinantes. No tiene experiencia internacional.

Lo que dicen sus últimas tres temporadas

La 2025/26 es la que sostiene este fichaje. Según los registros que maneja el club, Bellari disputó 37 encuentros con el Eldense entre liga, Copa del Rey y fase de ascenso, con cinco goles y seis asistencias. Once acciones decisivas repartidas de forma equilibrada, algo poco habitual en extremos jóvenes. En liga acumuló media docena de amarillas, señal de que también participa en el trabajo defensivo.

La 2024/25, en el Valencia Mestalla, fue de transición: unos catorce partidos en Segunda RFEF con dos goles y una asistencia, más tres convocatorias con el primer equipo. La 2023/24 quedó partida entre el filial del Nàstic y la cesión al Orihuela. Su valor de mercado ronda los 200.000 euros, cifra que el propio traspaso confirma.

Dónde encaja en el Castellón de Pablo Hernández

El equipo de Pablo Hernández apuesta por bandas anchas y por ataques que nacen del desborde individual. Ahí Bellari tiene sitio. Como zurdo por la derecha ofrece un recurso distinto al de Iñigo Córdoba, que se maneja mejor abierto a la izquierda, y permite alternar centros y entradas hacia dentro según el rival.

La competencia, eso sí, será exigente. Además de Córdoba, están Adam Jakobsen y Awer Mabil, este último todavía concentrado con Australia en el Mundial. Lo realista es proyectar a Bellari como jugador de rotación en el arranque, con opciones de ganar sitio si el equipo necesita profundidad en tramos de partido cerrados.

Los riesgos son claros. Nunca ha jugado en Segunda División y su mejor temporada la ha firmado en la tercera categoría. Además, llega con la etiqueta de "canterano del Valencia que no cuajó", una mochila que a veces pesa más de lo que debería. El potencial de crecimiento, en cambio, es alto: 23 años, tres temporadas de contrato y un club que sabe revalorizar este tipo de perfiles.

Lo que viene

El Castellón ha cerrado en un mismo día dos incorporaciones de naturaleza muy distinta: un centrocampista contrastado y un extremo joven a bajo coste. Ese equilibrio entre presente y proyección resume bastante bien la manera de trabajar del club. Bellari empieza el lunes su primera pretemporada como futbolista de Segunda. El resto lo dirá el campo.