La grada visitante se muda al Gol Norte y reduce asientos

La grada visitante se muda al Gol Norte y reduce asientos

La grada visitante se muda al Gol Norte y reduce asientos

Castalia no será exactamente el mismo estadio esta temporada. Entre los ajustes que el club ha ido cerrando de cara al nuevo curso hay uno que toca de lleno el reparto de localidades porque la grada visitante cambia de ubicación y de paso, se queda con bastantes menos butacas de las que tenía hasta ahora.

310

De 550 a 310 localidades

La UCO obliga a mover ficha

El cambio no es un capricho ni una decisión tomada a última hora. Viene provocado por la implantación de la UCO, la Unidad de Control Organizativo, que obliga a reordenar determinadas zonas del campo para cumplir con los criterios de seguridad y de control de accesos. Ese reajuste tiene una consecuencia directa sobre el sector que hasta ahora ocupaba la afición rival, que ha tenido que buscar acomodo en otro punto del estadio.

Es el tipo de medida que apenas se nota desde el sofá pero que cambia bastante la logística de un día de partido, sobre todo en los encuentros con desplazamiento numeroso, cuando la entrada y la salida del público visitante condicionan buena parte del operativo.

De Preferencia Alta al Gol Norte

Hasta ahora, el aficionado rival se situaba en Preferencia Alta. A partir de esta temporada pasa a ocupar el Gol Norte Alto, en concreto la esquina en la que el fondo hace confluencia con Preferencia. Sigue siendo una zona elevada y con buena visibilidad del terreno de juego, pero permite separar mucho mejor la llegada y la marcha del público visitante del resto de gradas.

En cifras, el recorte es notable. Se pasa de 550 localidades a 310, es decir, 240 asientos menos, prácticamente un cuarenta y cuatro por ciento de capacidad recortada para quien venga a Castalia a animar al equipo contrario. Sobre el plano la mudanza es corta, apenas unos metros, pero sobre el terreno cambia la fotografía del estadio en los días de partido.

Lo que gana el abonado

Aquí está la otra cara de la moneda y seguramente, la parte que más interesa al orellut de a pie. Al vaciarse toda esa zona de Preferencia Alta, el club recupera un buen puñado de butacas que podrá poner a disposición de nuevos abonados.

No es un detalle menor con la demanda que viene registrando la entidad en las últimas campañas, con un ambiente que ha convertido a Castalia en uno de los estadios más reconocibles de la categoría. Cada asiento que vuelve a manos del club es una oportunidad más para que la afición albinegra siga creciendo dentro del campo, que es al final de lo que se trata.