El pádel se muda al Sindical y Castalia gana sitio para la Fan Zone
Las siete pistas de pádel que llevan años pegadas al estadio, en la calle Huesca, tienen los días contados en su ubicación de siempre. La Junta de Gobierno Local aprobó a finales de julio su traslado a las instalaciones del Sindical, un movimiento que en realidad es el pistoletazo de salida de algo bastante más ambicioso, la Manzana Albinegra.
Primero hay que vaciar el solar
El orden de los factores importa. Mientras las pistas sigan donde están, ese suelo no se puede tocar, así que el Ayuntamiento ha empezado por lo más práctico que es buscarles un nuevo hogar y liberar el espacio. Desde el consistorio lo han presentado como una actuación previa dentro de un plan mayor, el que pretende reordenar todo el entorno del estadio, dignificar la entrada norte de la ciudad y mejorar de paso las viviendas municipales de la calle Huesca.
Para los jugadores habituales de Pádel Castalia, la noticia tiene su parte agridulce. Ganan unas instalaciones integradas en un complejo deportivo más grande pero pierden la comodidad de tener las pistas prácticamente en el centro. El Sindical queda más a desmano y eso no hay convenio que lo arregle.
El espacio que quiere la afición
Lo que de verdad interesa al orellut es qué se hará con ese hueco y ahí es donde entra la parte más atractiva del proyecto. Destinarlo a una zona de aficionados, una Fan Zone en condiciones, abierta los días de partido.
No sería un invento desde cero. El club lleva ya un par de temporadas montando la Fan Zone Albinegra en la plaza Teodoro Izquierdo, a un paso del estadio, con el bocadillo albinegro, los pintacaras, la Tenda Albinegra, alguna actividad para los críos y la visita puntual de algún jugador para firmar autógrafos. La fórmula ha funcionado y ha calado, sobre todo entre las familias pero tiene una limitación evidente. Es una plaza pública que hay que montar y desmontar cada quince días, con el espacio justo y sin nada permanente.
Un recinto propio, junto al estadio y con capacidad para crecer, cambiaría bastante el cuento. Permitiría abrir antes, ordenar mejor la previa, ampliar la oferta de comida y bebida y ofrecer al aficionado un motivo para llegar dos horas antes en lugar de aparecer justo cuando el árbitro pita el inicio. Que es, en el fondo, lo que llevan años haciendo los clubes que se toman en serio el día de partido como experiencia y no solo como noventa minutos de fútbol.
Un proyecto de largo recorrido
Conviene no correr porque la Manzana Albinegra no se levanta en un verano. El proyecto se anunció en 2023, cuenta con financiación europea a través del FEDER —algo más de ocho millones y medio de euros—, y tiene un calendario exigente. Debe quedar definido antes de diciembre de 2027 y ejecutado antes de 2030. El traslado del pádel es apenas el primer paso administrativo de una carrera larga.
Los detalles, junto al club
Los detalles concretos, según ha adelantado el propio Ayuntamiento, se presentarán de forma conjunta con el CD Castellón.
Habrá que ver entonces qué superficie se reserva exactamente a la Fan Zone, cómo encaja con la reforma del estadio y con la idea de habilitar bajos comerciales y de restauración y qué papel acaba teniendo el club en la gestión del espacio.